Preservación: la temperatura (2)

Posted in Coleccionismo by Joan on 18/08/2009 No Comments yet

frio-calorUn nuevo enemigo, la temperatura. Libros, revistas, cuadros, trajes… ¿cuántos de nuestros preciados objetos sufren los efectos de la temperatura? Es fácil aplicar una norma no escrita para conservar correctamente cualquier objeto preciado. Antes de entrar en detalles de cuáles son los principales efectos de la temperatura, recuerda un consejo que habrás leído mil veces en los estuches de los medicamentos. Todo fármaco lleva una advertencia tal que: “conservar en un lugar fresco y seco al resguardo de la luz”. La luz ya sabemos que hay que evitarla. El frescor y la sequedad nos indican problemas con la temperatura, y también con la humedad. Nos quedamos con la temperatura por el momento.

Problemas térmicos habituales:

  • Cambios bruscos de temperatura. Recuerda las rocas del desierto. De día soportan temperaturas de más de 40º al sol, incluso mayores. De noche, la temperatura desciende a apenas unos grados. Esa enorme diferencia fractura las rocas…. y así se va creando la arena, entre otras cosas. Pues lo mismo puede aplicarse a objetos de cerámica, cristal, vidrio, etc. No les va nada bien los cambios bruscos de temperatura, ni de frio a calor ni viceversa.
  • Temperaturas altas. Tampoco son buenas, aunque sean constantes. Algunos objetos pueden tornarse “gomosos” o perder su consistencia normal. El material magnético, por ejemplo, seguramente se estropeará mucho más rápidamente a altas temperaturas.
  • Temperaturas muy bajas. Realmente no serían un problema para la mayoría de objetos, pero dependiendo de qué conserves en tu colección, es posible que exista un mínimo recomendable, a partir del cual, el estropicio puede ser considerable. Como normal general, el frío es amigo de la fragilidad.

Para concretar otros efectos perniciosos, el crecimiento del moho, por ejemplo, se produce entre los 15 y 48ºC llegando a su máximo a los 32ºC (una temperatura alta, pero no extraordinaria en el interior de una vivienda en verano). Los insectos se encontrarán más incómodos con el frío, pero para conseguir erradicarlos el frío debe ser realmente intenso, algo impracticable en una casa.

Reducir la temperatura media en 7ºC – 10ºC sería lo óptimo, pero nada práctico para vivir. Si tu vivienda se encuentra a 25ºC, lo ideal sería bajarla a 15ºC, con lo cual más de uno puede quejarse. Lo mismo ocurre en los museos. Por eso la temperatura media en estas instituciones se sitúa en los 21ºC, algo más suave y adecuada para el personal y los visitantes. Un compromiso para la comodidad humana, aunque no para las piezas que se exponen.

Tomemos estos datos como referencia para adecuar el espacio donde almacenamos y exponemos nuestra colección.

Preservación: la luz (1)

Posted in Coleccionismo by Joan on 17/08/2009 No Comments yet

geobulb-led-light-bulb-warmUna de las primeras cosas que se aprenden del libro anteriormente comentado, Saving Stuff, es la cantidad de enemigos que existen en nuestra propia casa contra nuestras preciadas colecciones. Antes de publicar una tabla completa de los mismos, iré comentando los pequeños truquitos que se encuentran en el texto para determinar los posibles riesgos y peligros que corren nuestras pertenencias.

La luz. Enemigo número uno, o quizás el dos (junto a la humedad, por ejemplo). Lo ideal sería tenerlo todo a oscuras, o en sombras como mucho. El sentido común impone otros métodos. Es necesario saber la cantidad de luz que estamos emitiendo contra nuestros collectibles. Hay tablas y medidas para ello. Que si candelas, que si lux… depende del objeto podrá tolerar más o menos cantidad de luz. Y será interesante contar con un medidor de luz ambiental (que no un fotómetro, eso es otra cosa), para saber qué riesgos estamos tomando, y qué medidas aplicar. Por ejemplo, una norma general es que si tenemos bombillas incandescentes de 100W mejor será que las cambiemos por bombillas de 60W. Y mejor las bombillas que los tubos fluorecentes, ya que éstos últimos emiten rayos UV altamente perjudiciales para nuestros tesoritos.

Si no tenemos medidor de luz a mano…. aquí está el truco del día:

Si tu cámara digital no necesita el flash cuando tomes una fotografía de tu colección, es que hay demasiada luz ambiente. Así de sencillo.

Preservación de la memoria

Posted in Coleccionismo, Libros by Joan on 16/08/2009 No Comments yet

saving-stuffYa sea de tu colección de mariposas, las fotos de la familia, los documentos de compra y venta de tierras, o los sellos que heredaste de tu tatarabuelo, todos tenemos en casa preciosos objetos y papeles que necesitan un cierto cuidado para no perderse en el tiempo. Hablo de preservación de la memoria. Recuerdos, información importante (a veces crítica), colecciones, tesoros, obras de arte, etc.

Como coleccionista me preocupa la conservación tanto de libros, documentos, fotografías, como también de objetos de todo tipo, y no digamos de soportes magnéticos o digitales. Así pues, me puse manos a la obra para intentar encontrar algún manual práctico sobre la materia. No tengo claro si conservar documentos en bolsas de plástico, polipropileno, albums o sobres es lo más adecuado, por ejemplo, para una publicación que tenga más de 50 años… La búsqueda fue directa al grano. Entré en Amazon, y no recuerdo exactamente mi consulta, pero di de lleno en la diana con el siguiente volumen:

Saving Stuff: How to Care for and Preserve Your Collectibles, Heirlooms, and Other Prized Possessions (Paperback)

O lo que es lo mismo, Conservando cosas: cómo tener cuidado y preservar tus coleccionables, pertenencias familiares y otras preciadas posesiones. Un libro escrito por Don Williams y Louisa Jaggar. El primero, experto en conservación en una de las instituciones más importantes en cuanto a la materia se refiere, el Smithsonian (lugar donde se conserva una gran parte del patrimonio histórico de los EEUU). La segunda, una “experta” en perder sus más preciados recuerdos, como cuando una inundación se llevó consigo todas sus fotografías familiares y otros valiosos objetos (algo parecido me ha ocurrido a mí). Lo mejor del mundo académico y del mundo doméstico. Juntos, reúnen más de 300 páginas de consejos y técnicas para la conservación y protección de una gran variedad de “cosas”. Un resumen rápido podría ser la siguiente relación:

  • Fotografías, tanto en formato impreso como digital
  • Objetos con valor sentimental, desde los dientes de leche de un hijo hasta los primeros dibujos del mismo
  • Muebles de todo tipo
  • Posesiones familiares ancestrales, como joyas, alfombras o vestidos de novia
  • Pertenencias de interés de un personaje famoso, cromos, posters, equipos, botones, adhesivos, etc.
  • Abandonos en el desván: libros de recortes, uniformes militares, medallas
  • Arte: pinturas, bocetos, litografías
  • Material impreso: comics, revistas, cartas antiguas

Y un largo etcétera. Parece que no falta nada por tratar cuando se revisa el índice con ¡14 páginas de contenido! Creo que la atenta lectura de este libro dará como resultado casi casi un blog dedicado al tema. Cuando menos a una serie de artículos en este mismo espacio.

Realmente no es necesario leer el libro cual novela se tratara. Aparte de los dos primeros capítulos, dedicados a temas y aspectos generales en cuanto a conservación, que pueden resumirse en:

  1. Tus tesoros quieren vivir en una tumba egipcia
  2. Decidir qué hay que conservar, eliminar o donar

El resto del libro contiene capítulos temáticos. Es decir, si sólo nos interesa un par de aspectos, como la conservación de material impreso y fotografías, no hace falta leerse el libro entero. Ahí encontraremos un capítulo dedicado al problema que nos preocupa.

Un libro prometedor, nacido de la necesidad de contar con este excelente material de referencia, eliminando toda la jerga técnico-científica que rodea la profesión de conservador.


Compara antes de comprar

Posted in Libros, Online by Joan on 07/08/2009 No Comments yet

Como usuario asiduo de los diversos comercios online en la red suelo encontrarme con sorpresas. A veces agradables… y por una sola razón: paciencia y comparación antes de comprar.

Situémonos. Localizo un libro interesante en ebay:

Special Effects: Creating Movie Magic

  • Hardcover: 252 pages
  • Publisher: Abbeville Pr; 1st edition (October 1989)
  • Language: English
  • ISBN-10: 0896594521
  • ISBN-13: 978-0896594524
  • Product Dimensions: 10.8 x 10.8 x 1.2 inches
  • Shipping Weight: 4.6 pounds

special-effects.jpg

La portada me llama la atención, ya que no es nada menos que un spinner de Blade Runner. Me pregunto si no tendré ya ese libro, pero… no, el contenido es algo más amplio. De hecho tan amplio que el grosor del volumen es de más de una pulgada. ¡Valiente tomo!

En la subasta se describe el libro con todas sus características, incluso que las cubiertas están separadas del grueso del mismo. El resto todo bien. Debe ser un libro pesado, y seguramente un accidente se cargó las cubiertas… Bien. Eso ocurre.

Llego al precio. Precio de salida, unos 6 dólares USA. No está mal… pero lo que me subleva es el coste de los portes internacionales. Desde USA a España, $33,00 !!!! Vamos hombreeee! El libro pesará, seguro que sí, pero me parece exagerado. Un libro roto, y además caro de narices el envío. Es entonces cuando llega el “busca y captura” alternativo. En el caso de un libro lo tengo claro. Amazon o Abebooks. Me quedo con el primero. Busco el título y aparecen diversas opciones. Libros nuevos desde $29,95 (es decir, nada de roturas), coleccionables desde $55,00 (posiblemente firmados, o quien los vende lo ha catalogado de coleccionable a saber por qué), y usados desde… $2,45 !!!!

Me dirijo a las opciones de usados. Tres de ellos no envían a España. Empezamos bien… pero… el cuarto si. Coste del libro, con portes incluídos, ¡¡¡ algo más de 10€ !!!

Un libro usado, en buenas condiciones, sin roturas, por una casi cuarta parte del precio en subasta… ¡No está mal!

Lo dicho, y lo repito a menudo. Antes de comprar compulsivamente, comparar comparar y comparar….

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