Hablando de enemigos de nuestros tesoros y pertenencias, colecciones y bienes queridos y apreciados, uno de los mayores enemigos es, sin duda alguna, la humedad.
Cuando pensamos en humedad tal vez nos venga a la mente una mancha en la pared, mohosa y ennegrecida, o quizás la sensación fría de una habitación que conserva los muros y paredes aún húmedos por el yeso reciente, la pintura, etc. Pero…. nos olvidamos de el verdadero peligro…. la inundación, la gotera, el agua a raudales. Eso es lo que pasa por no preveer, o por no mantener lo que creemos que siempre está y estará bien. Un techo necesita su conservación, pero no es hasta que dice basta que nos damos cuenta de su edad y su deterioro.
Si guardáis vuestras pertenencias en un desván, como hago yo, cuidado con las alturas… el agua está ahí, al acecho…. poned vuestras cosas en lugares “seguros”, cajas de plástico, lejos de ventanas…. Así evitaréis una parte del posible daño. Yo he tenido suerte. Esta vez la gotera sólo afectó un teléfono, algunos CD’s y papeles sin mucha importancia, un monitor…. Si mi PC de toda la vida hubiera estado conectado, no se qué hubiera ocurrido.
Humedad. Pensad en ella, no como una sensación fría, sino como lo que es: AGUA.






